Anthony Bourdain, el talentoso narrador y escritor que capturó a los televidentes en todo el mundo, falleció a los 61 años.

Su nombre es primera tendencia global en las redes sociales y principal tema de conversación en los próximos días.

Anthony Bourdain es  uno de los chefs de televisión más queridos en todo el mundo a pesar de su sarcasmo y manera de ver las cosas por el mundo.

Puede ser su actitud desenfadada o que se embriague a la menor provocación de ver bebidas y sarcástico con quien se le atraviese , sin embargo, este chef de Nueva York tendrá un lugar en nuestros corazones.

Anthony y sus experiencias como un modelo a seguir.

De ascendencia francesa, Anthony ganó popularidad a raíz de la publicación de su primer libro Kitchen Confidential y otros artículos sobre cocina publicados en los medios más renombrados de Estados Unidos.

Tiempo después la fama llegó con su serie de televisión Anthony Bourdain: Sin reservas, donde el chef del restaurante Les Halles viajaba por el mundo.

Se dedicaba a darnos una probada (visual) de la cultura gastronómica local de los países, probando miles de platillos exóticos y conociendo a la gente de las localidades donde los televidentes vivían una experiencia única que pocos programas de televisión podía ofrecer.

ANTHONY

Comida y experiencias,  Bourdain dejó un legado y te dejamos las mejores frases:

“Las habilidades se pueden enseñar. El carácter se tiene o no se tiene.”

“La forma en la que preparas una omelette revela mucho sobre tu carácter.”

“Puedes aprender mucho de un persona cuando compartes la comida con ella.”

Tu cuerpo no es un templo, es un parque de diversiones. Disfruta el paseo.”

“Cuando te pregunten las razones por las cuales dejaste tu último trabajo nunca las digas, a menos que sea por dinero o por ambición.”

“La buena comida es por lo regular, casi siempre, la comida más sencilla.”

“La buena comida y el buen comer son cuestión de arriesgarse.”

“Sin nuevas ideas, el éxito puede echarse a perder.”

“Creo que las habilidades básicas de cocina son una virtud, que la habilidad de alimentarte a ti mismo y a otros con eficacia debería enseñarse a cualquier joven —hombre o mujer— como una habilidad fundamental que debe ser tan importante como aprender a limpiarse el trasero, cruzar la calle por sí mismo o ser confiable en el manejo de dinero”.

“¿Qué mejor detalle puedes tener con alguien que prepararle el desayuno?”

“No mientas. Cometiste un error. Admítelo y muévete. Sólo no vuelvas a hacerlo. Nunca.”