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Después de revisar perfiles de muchos candidatos y seleccionar a quienes, al parecer, cuentan con los conocimientos y habilidades necesarios para ocupar un lugar en tu empresa, es momento de realizar las entrevistas, una de las herramientas más útiles en el proceso de reclutamiento. 

Es importante tener en cuenta que además de corroborar y obtener mayor información de la experiencia de nuestro candidato a lo largo del desarrollo de una entrevista de trabajo, mediante una serie de preguntas, también podremos conocer aspectos interesantes de su personalidad a través del lenguaje corporal.
 
Por lo anterior, un reclutador debe poner mucha atención a las pistas no verbales. Un estudio realizado por el antropólogo Albert Mehrabian lanzó un resultado sorprendente: tan sólo un 7% de la comunicación entre dos personas se realiza mediante palabras; un 38% se comunica mediante la voz (volumen, entonación, etcétera) y el 55% restante se lleva a cabo a través del lenguaje corporal (gestos, posturas, miradas). 

Si bien no hay un manual infalible que sirva de guía para detectar “focos rojos” en la personalidad de un candidato, como su nivel de confiabilidad (importante en cualquier organización y básico para el buen funcionamiento de una Pyme) sí hay ciertos aspectos que nos pueden ayudar a identificarlos. A continuación te compartimos una breve guía que te puede orientar: 

1. La mirada. Siguiendo los flujos naturales de una conversación, debemos estar alertas con aquellas personas que no pueden mirarnos a los ojos; y tomar en cuenta que una persona extrovertida y segura de sí misma, dirigirá su mirada a los ojos del entrevistador. 

2. La voz. Si a una persona se le quiebra la voz frecuentemente durante la entrevista, es muy probable que se trate de alguien inseguro, y que definitivamente, no soporta trabajar bajo presión. 

El ritmo de la voz también puede revelar importantes mensajes. Por ejemplo, si el ritmo del candidato se acelera cuando preguntamos por qué le gustaría laborar en esta empresa, eso nos habla de que la persona siente entusiasmo ante la posibilidad de trabajar en la organización y tiene claro el por qué.

3. La garganta. Sabemos que pasar saliva es uno de los signos más evidentes de ansiedad, y nerviosismo, pero cuando esto sucede de manera frecuente, suele revelar un aspecto relevante de la personalidad del candidato, pues pone en evidencia su inseguridad y falta de confianza.

4. La postura. En una entrevista de trabajo, es poco común que un individuo caiga en una postura cerrada (brazos cruzados o piernas entrelazadas), al menos de la cintura para arriba, por lo quizá valga la pena echarle un ojo, discretamente, a los pies; si ambos están bien plantados al suelo, se puede hablar de aplomo y seguridad; si están cruzados de nerviosismo e inseguridad.

5. Los movimientos corporales. La falta de ademanes o gestos poco demostrativos hablan de preocupación, duda o angustia, al igual que una comunicación no verbal no natural, cautelosa y lenta. Asimismo, las personas que mienten no se sienten cómodas al reforzar con gestos sus respuestas verbales. 

Para concluir, es importante mencionar que la comunicación no verbal no debe ser tomada como una certeza, sino como una guía que arroja “pistas” sobre los verdaderos sentimientos, emociones e ideas de  una persona. 

Siempre es importante recordar que la comunicación humana es muy compleja, pero dado que el 93 por ciento de lo que comunicamos se da a través de medios no verbales, sin duda el lenguaje corporal es un punto en el que debemos hacer mayor énfasis en una entrevista de trabajo para poder tener una idea más clara de la personalidad y nivel de confiabilidad de nuestros futuros empleados.

Información complementada por OCCMundial